1er Domingo de Agosto (FIESTA DE DIOS PADRE)
OCTAVA DE CONSAGRACIÓN A DIOS PADRE DE TODA LA HUMANIDAD

para hacer la octava click en imagen

VOLVAMOS A LA CASA PATERNA LA CONSAGRACIÓN
(Con Licencia Eclesiástica)

La octava de consagración se inicia el primer domingo de Agosto (pero se puede hacer en todo tiempo), preferiblemente en una Eucaristía dominical en la que nos consagraremos a la Santísima Virgen María, al Sagrado Corazón de Jesús y al Espíritu Santo con las oraciones que se adjuntan. Ese mismo día oraremos el primer día de la octava.

Durante la semana se harán los días respectivos de la octava y culminará el domingo siguiente con la gran fiesta de consagración a Dios Padre de toda la humanidad, es decir se comienza el primer Domingo de Agosto (fiesta de Dios Padre) y finaliza el segundo domingo de Agosto. Cabe hacer anotar que la consagración se puede realizar en cualquier otra época del año.

Las consagraciones a Jesús, María y al Espíritu Santo, preparan nuestros corazones a la Consagración al Padre de toda la Humanidad.

La octava es un acto de entrega voluntaria con un propósito fundamental: Iniciar el retorno a la Casa del Padre, donde vivamos en Su Reino y se haga Su Voluntad en Unidad, Armonía y Hermandad.
ADORACIÓN EUCARÍSTICA ONLINE 24 HORAS

Aquí tienes al Señor expuesto las 24 horas del día en vivo. Si estás enfermo y no puedes desplazarte a una parroquia en la que se exponga el Santísimo, o simplemente quieres saludar al Señor en algunos momentos de la jornada, aquí le tienes para rezarle con devoción:

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LAS HORAS DE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Veinticuatro Horas de la Pasión


Meditaciones Sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo
Para Acompañar a Nuestro Señor Jesucristo, En Cada hora de su Pasión. 

Por Luisa Picarretta, hija de la Divina Voluntad. (En proceso de beatificación)

Para Hacer la horas consultar:


HORA DE SAN JOSÉ
Para hacer los Domingos, a la 21 horas
Domingos 09:00 PM



Mensajes de Dios y la Virgen María (MDM)
http://kyrieokumbaya.blogspot.com.es/
Los sorprendentes aportes de Francisco al Magisterio bimilenario de la Iglesia…
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Miles de documentos del Magisterio de siempre contestan todas las doctrinas de Francisco.
¡ACTUALIZADO!

sábado, 26 de agosto de 2017

Ago 01_17 Mientras más os acercáis a Mí, cuando más os parezcáis a Mí, más perseguidos seréis.
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Rosario vespertino-MENSAJE ÚNICO.


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Mensaje de Dios Padre a J. V.
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Primer Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Amor Misericordioso significa un Amor extremo. Cuando hablo de Mi Misericordia, os estoy dando una inmensidad de Mi Amor y esto es, Mis pequeños, porque el hombre ha ido pecando, cada vez más fuerte, contra Mi Corazón Sacratísimo.

Amor Misericordioso significa un Amor extremo. Cuando hablo de Mi Misericordia, os estoy dando una inmensidad de Mi Amor y esto es, Mis pequeños, porque el hombre ha ido pecando, cada vez más fuerte, contra Mi Corazón Sacratísimo.

Vosotros debisteis haber abierto vuestro corazón a Mi Amor y, si, realmente, os hubierais dejado guiar por Mí, no estaríais pecando, en el grado que ahora pecáis.

Habéis abierto, también, vuestro corazón a satanás y, muchos de vosotros, os mantenéis como almas convenencieras: os acercáis a Mí, cuando necesitáis de algún bien, ya sea material o espiritual pero, si se acerca a vosotros una tentación, la aceptáis, también.

Este tipo de almas, Mis pequeños, son almas que se pueden condenar fácilmente, porque son almas veletas, son almas que se mueven de acuerdo a su conveniencia y a su gusto, y un alma así no puede entrar al Reino de los Cielos. De esto, ya os he hablado anteriormente.

Las almas convenencieras no aman verdaderamente; las almas que entran al Reino de los Cielos, son almas fuertes, sufrientes, que luchan, para que no sean afectadas por la mentalidad de satanás.

Si vosotros os dais cuenta de la vida de los santos, que siguieron la Vida de Mi Hijo Jesucristo, son almas que luchan contra todo tipo de influencia satánica, no dejan entrar a su mente y a su corazón, todo lo que satanás les quiere inducir. Son almas que se rehúsan a que algo malo entre en su mente y en su corazón, porque, cuando, un pensamiento malo entra en vosotros, os quita la paz, os quita la pureza, os quita el respeto a Mí, vuestro Dios, que Vivo en vosotros.

Las almas que amo, son las almas puras, las almas que luchan, para que Yo esté viviendo tanto en su corazón, como en su mente y, al decir como en su mente, es decir que Yo pueda Vivir en vuestro corazón, como viví en los corazones de vuestros Primeros Padres, Adán y Eva, que eran puros, que eran santos, que estaban limpios de mente y corazón.

Las almas que amo, son almas que se tratan de vencer a sí mismos, que no permiten que un mal pensamiento los desvíe del buen camino y, sobre todo, que pierdan el tiempo, Mi tiempo, en cosas que les pueda llevar al pecado y, así, perder el estado de Gracia.

Os he dicho, Mis pequeños, que cuando vosotros perdéis el tiempo, pensando en una tentación que os pone satanás, al dar cabida a ese pensamiento, podéis, vosotros, perder el estado de Gracia, porque la mayoría de las veces, ese pensamiento, si lo estáis llevando continuamente a vuestra mente, posiblemente luego lo lleváis a la acción. Al momento en que vosotros lleváis un pensamiento a la acción, ya Me estáis faltando, ya estáis cometiendo pecado y, a veces, muy grave.

Tenéis que meditar esta realidad, Mis pequeños, porque Yo no quiero almas que estén llenando su mente y su corazón de cosaspecaminosas porque, de esta forma, Yo no puedo Vivir en vosotros.

Tened en cuenta una cosa muy importante, Mis pequeños: si Yo estoy en vosotros; si Vivo en vosotros; si os aconsejo y os llevo de la mano, en toda acción que vosotros queráis llevar a cabo en vuestra misión en la Tierra; todo os saldrá bien. Si confiáis en Mí; si confiáis en Mi Perfección; Yo os voy a llevar a que vosotros alcancéis esa perfección a la que estáis llamados y que os he pedido tanto. Pero, no, si vosotros no estáis Conmigo; si vosotros no Me invitáis a Vivir en vuestra vida; si perdéis tiempo en malos pensamientos, que os quitan tiempo bueno, con el cual podríais vosotros, salvar muchas almas. Aun a pesar de vosotros, debéis utilizar ese tiempo en Mí.

Cuando vosotros desperdiciáis Mi tiempo, porque vuestra vida es Mi tiempo, os he dicho que estáis pecando, Me estáis robando Mi tiempo y, al robarMe Mi tiempo, estáis afectando vuestra alma. No le estáis dando la oportunidad de crecer espiritualmente, la estáis llevando a niveles inferiores de espiritualidad, porque estáis aceptando la tentación de satanás en vuestra vida y Me estáis haciendo a un lado de ella.

Tenéis que meditar esto, Mis pequeños. Vosotros, Conmigo, debeMos ser Uno, pero al momento en que vosotros escogéis vuestra vida y le hacéis caso a satanás, ya no soMos Uno. Estáis desperdiciando tiempo, estáis desperdiciando una forma de perfección en vosotros, que es el estar Conmigo.

Mucho os he dado, Mis pequeños, y poco he recogido de vosotros, no estáis sembrando buena semilla en vuestro ser; tenéis que estar más comprometidos Conmigo, con el tiempo que Yo os estoy permitiendo vivir en la Tierra para servirMe.

Vuestra soberbia no os permite el daros cuenta que estáis sirviendo a vuestro Señor, a vuestro Dios. Os gusta tener el primer lugar en todo, que se os haga caso en todo, que se os consienta, que se os dé todo aquello que vosotros Me pedís.

En cambio, las almas que, realmente, buscan su perfección, no son almas que piden lo que humanamente se pide. Ciertamente, ellas piden, pero piden crecimiento espiritual, piden perfección, piden vida de unión entre Mí y ellas. Piden estar unidas en la vida del Cielo. Piden ser humildes, sencillas, obedientes, sanas, son verdaderas almas de donación. Este es el tipo de almas que Yo prefiero, Mis pequeños.

Queréis aparentar mucho ante los hombres, pero no estáis haciendo muchos méritos para cuando el final de vuestra vida os alcance y os presentéis ante Mí, y ése será el momento de vuestra verdad y es cuando os daréis cuenta que, de todo aquello que quisisteis en vuestra vida: de ser los primeros; de ser los mejores, para que vuestros hermanos os alabaran; el llenarse de los bienes de este mundo; el ser conocidos por todos, fueron cosas vanas. En Presencia de Mí, al final de vuestra existencia, no valen nada. Es cuando os daréis cuenta de todo el tiempo perdido en vuestra vida, en buscar el ser los mejores, pero para vanagloria propia.

Ved a Mi Hijo, siendo Dios, os vino a servir, Se dio por vosotros, no buscó Su vanagloria. Sus actos son los que Lo llevaron a que todo el mundo Lo conociera. Vivía en el silencio, en la oración Conmigo y, lo que decía, era para crecimiento espiritual. No desperdició ni tiempo, ni palabras, ni pensamientos en las cosas del Mundo, vino a lo que vino, a rescataros, a ayudaros a crecer en Vida Verdadera y no en la vida falsa, a donde os lleva satanás.

Ahora, ¿podéis ver la diferencia, Mis pequeños? Cuando estáis Conmigo, cuando Me buscáis cuando os queréis llenar de todo lo que es espiritual y lo que Me alegra, os va a dar verdadera vida. En cambio, si buscáis lo del mundo, lo superfluo, la vanagloria, el aparentar o el buscar ser el mejor, no os va a dar ni salvación de alma ni méritos para eliminar pecados que hayáis cometido, porque no fueron acciones que Me ofrecierais, sino que todo lo hicisteis para que vuestros hermanos os vieran, os alabaran, que buscaran ser como vosotros y, eso, os halagaba más.

Las almas que Me buscan, las que desean servirMe, las que han aprendido a ver y buscar lo que es mejor para vosotros, son las almas perseguidas, las almas que tienen problemas con todos, porque el Mundo no entiende a estas almas, no entiende a las almas que están Conmigo, las ven raras.

A estas almas, les dicen “locas” y, ciertamente, lo son, están locas por Mi Amor, están locas porque aman al Verdadero Amor, que Soy Yo. Me buscan, se afanan en perfeccionarse y no pierden el tiempo en el Mundo, sino que, todo lo contrario. Son las almas que ya encontraron la Perla Valiosa y la quieren compartir, ésa Perla Valiosa Soy Yo vuestro Dios, con Mis Enseñanzas, con Mi Vida y, sobre todo, con los Sentimientos de Mi Corazón y, así, mientras más os acercáis a Mí, cuando más os parezcáis a Mí, más perseguidos seréis.

Estad Conmigo, pues, Mis pequeños, con Mi Amor Misericordioso. Mucho pecado habéis cometido, pero Mi Misericordia os alcanza y os perdona. No desfallezcáis, no dudéis, no creáis que os abandono, estoy siempre con vosotros, pero deseo que de vosotros nazca ese deseo de arrepentimiento y, de esta forma, regresareMos a ser lo que debeMos ser: Familia, debeMos unir Cielo con Tierra.

Yo os Bendigo, Mis pequeños, os envío Mi Santo Espíritu, para que entendáis lo que os he dicho y para que tengáis la Fuerza de rechazar todo aquello que os manda satanás y que, por vuestras propias fuerzas, no podéis rechazar.

Os amo, Mis pequeños, recibid Mis Bendiciones y transmitidlas a todos los vuestros, a todo el Mundo, al Universo entero. Orad, orad, daos por todos, como Mi Hijo se dio por todos vosotros.
Gracias, Mis pequeños.


martes, 15 de agosto de 2017

Solemnidad de la Asunción 
de la Santísima Virgen María a los Cielos

***

LA CASA DONDE MARÍA VIViÓ SUS ÚLTIMOS AÑOS EN EFESO

En base a esta visión es que se descubrió la Casa de María en Éfeso, Ver…

(...)A pesar de su avanzada edad, la Santa Virgen no manifestaba otras señales de vejez que la expresión del ardiente deseo que la consumía y la impulsaba en cierto modo a su transfiguración. Tenía una gravedad inefable, jamás la vi reírse, únicamente sonreírse con cierto aire arrebatador. Mientras más avanzada en años, su rostro se ponía más blanco y diáfano. Estaba flaca pero sin arrugas, ni otro signo de decrepitud, había llegado a ser un puro Espíritu.

Por último llegó para la Madre de Jesús, la hora de abandonar este mundo y unirse a su Divino Hijo. En su alcoba encortinada de blanco, la vi tendida sobre una cama baja y estrecha; su cabeza reposaba sobre un cojín redondo. Se hallaba pálida y devorada por un deseo vehemente. Un largo lienzo cubría su cabeza y todo su cuerpo, y encima había un cobertor de lana obscura.

Pasado algún tiempo, vi también mucha tristeza e inquietud en casa de la Santa Virgen. La sirvienta estaba en extremo afligida, se arrodillaba con frecuencia en diversos lugares de la casa y oraba con los brazos extendidos y sus ojos inundados de lágrimas. La Santa Virgen reposaba tranquila en su camastro, parecía ya llegado el momento de su muerte. Estaba envuelta en un vestido de noche y su velo se hallaba recogido en cuadro sobre su frente, solo lo bajaba sobre su rostro cuando hablaba con los hombres. Nada le vi tomar en los últimos días, sino de tiempo en tiempo una cucharada de un jugo que la sirvienta exprimía de ciertas frutas amarillas dispuestas en racimos.

Cuando la Virgen conoció que se acercaba la hora, quiso conforme a la Voluntad de Dios, bendecir a los que se hallaban presentes y despedirse de ellos. Su dormitorio estaba descubierto y Ella se sentó en la cama, su rostro se mostraba blanco, resplandeciente y como enteramente iluminado. Todos los amigos asistentes se hallaban en la parte anterior de la sala. Primero entraron los Apóstoles, se aproximaron uno en pos del otro al dormitorio de María y se arrodillaron junto a su cama. Ella bendijo a cada uno de ellos, cruzando las manos sobre sus cabezas y tocándoles ligeramente las frentes. A todos habló e hizo cuanto Jesús le hubo ordenado. Ella habló a Juan de las disposiciones que debería de tomar para su sepultura, y le encargó que diese sus vestidos a su sirvienta y a otra mujer pobre que solía venir a servirla. Tras de los Apóstoles, se acercaron los discípulos al lecho de María y recibieron de ésta su bendición, lo mismo hicieron las mujeres. Vi que una de ellas se inclinó sobre María y que la Virgen la abrazó.

Los Apóstoles habían formado un altar en el Oratorio que estaba cerca del lecho de Santa Virgen. La sirvienta había traído una mesa cubierta de blanco y de rojo, sobre la cual brillaban lámparas y cirios encendidos. María, pálida y silenciosa, miraba fijamente el cielo, a nadie hablaba y parecía arrobada en éxtasis. Estaba iluminada por el deseo, yo también me sentí impelida de aquel anhelo que la sacaba de sí. ¡Ah! Mi corazón quería volar a Dios juntamente con el de Ella. Pedro se acercó a Ella y le administró la Extremaunción, poco más o menos como se hace en el presente, enseguida le presentó el Santísimo Sacramento. La Madre de Dios se enderezó para recibirlo y después cayó sobre su almohada. Los Apóstoles oraron por algún tiempo, María se volvió a enderezar y recibió la sangre del Cáliz que le presentó Juan. En el momento en que la Virgen recibió la Sagrada Eucaristía, vi que una luz resplandeciente entraba en Ella y que la sumergía en éxtasis profundo. El rostro de María estaba fresco y risueño como en su edad florida. Sus ojos llenos de alegría miraban al Cielo.

Entonces vi un cuadro conmovedor; el techo de la alcoba de María había desaparecido y a través del cielo abierto, vi la Jerusalén Celestial. De allí bajaban dos nubes brillantes en la que se veían innumerables ángeles, entre los cuales llegaban hasta la Sma. Virgen una vía luminosa. La Santa Virgen extendió los brazos hacia ella con un deseo inmenso, y su cuerpo elevado en el aire, se mecía sobre la cama de manera que se divisaba espacio entre el cuerpo y el lecho. Desde María vi algo como una montaña esplendorosa elevarse hasta la Jerusalén Celestial; creo que era su Alma porque vi más claro entonces una figura brillante infinitamente pura que salía de su cuerpo y se elevaba por la Vía Luminosa que iba hasta el Cielo. Los dos coros de ángeles que estaban en las nubes, se reunieron más abajo de su Alma y la separaron de su cuerpo, el cual en el momento de la separación, cayó sobre la cama con los brazos cruzados sobre el pecho.

Mis abiertos ojos que seguían el Alma purísima e inmaculada de María, la vieron entrar en la Jerusalén Celestial y llegar al Trono de la Santísima Trinidad. Vi un gran número de almas entre las cuales reconocí a los Santos Joaquín y Ana, José, Isabel, Zacarías y Juan Bautista venir al encuentro de María con un júbilo respetuoso. Ella tomó su vuelo a través de ellos hasta el Trono de Dios y de su Hijo, quien haciendo brillar sobre todo lo demás la Luz que salía de sus llagas, la recibió con un Amor todo Divino, la presentó como un cetro y le mostró la Tierra bajo sus pies como si confiriese sobre Ella algún Poder Celestial. Así la vi entrar en la Gloria y olvidé todo lo que pasaba en torno de María sobre la Tierra.

Después de ésta visión, cuando miré otra vez a la Tierra, vi resplandeciente el cuerpo de la Sma. Virgen. Reposaba sobre el lecho, con el rostro luminoso, los ojos cerrados y los brazos cruzados sobre su pecho. Los Apóstoles, discípulos y santas mujeres, estaban arrodillados y oraban en derredor del cuerpo. Después vi que las santas mujeres extendieron un lienzo sobre el Santo Cuerpo y los Apóstoles con los discípulos se retiraron en la parte anterior de la casa. Las mujeres se cubrieron con sus vestidos y sus velos, se sentaron en el suelo y ya arrodilladas o sentadas, cantaban fúnebres lamentaciones. Los Apóstoles y los discípulos se taparon la cabeza con la banda de tela que llevaban alrededor del cuello y celebraron un oficio funerario; dos de ellos oraban siempre alternativamente a la cabeza y a los pies del Santo Cuerpo.

Luego las mujeres quitaron de la cama el Santo Cuerpo con todos sus vestidos y lo pusieron en una larga canasta llena de gruesas coberturas y de esteras, de suerte que estaba como levantado sobre la canasta. Entonces dos de ellas pusieron un gran paño extendido sobre el cuerpo y otras dos la desnudaron bajo el lienzo, dejándole solo su larga túnica de lana. Cortaron también los bellos bucles de los cabellos de la Santa Virgen y los conservaron como recuerdo. Enseguida el santo Cuerpo fue revestido de un nuevo ropaje abierto y después por medio de lienzos puestos debajo, fue depositado respetuosamente sobre una mesa y sobre la cual se habían colocado ya los paños mortuorios y las bandas que se debían de usar. Envolvieron entonces el Santo Cuerpo con los lienzos desde los tobillos hasta el pecho y lo apretaron fuertemente con las fajas. La cabeza, las manos y los pies, no fueron envueltos de esa manera; enseguida depositaron el Cuerpo Santo en el ataúd y lo colocaron sobre el pecho una Corona de flores blancas, encarnadas y celestes como emblema de su Virginidad.

Entonces los Apóstoles, los discípulos y todos los asistentes, entraron para ver otra vez antes de ser cubierto el Santo Rostro que les era tan amado. Se arrodillaron y lloraron alrededor del Santo Cuerpo, todos tocaron las manos atadas de Nuestra Madre María como para despedirse y se retiraron. Las mujeres le dieron también los últimos adioses, le cubrieron el rostro, pusieron la tapa en el ataúd y le clavaron fajas de tela gris en el centro y en las extremidades. Enseguida colocaron el ataúd en unas andas, Pedro y Juan lo condujeron en hombros fuera de la casa. Creo que se relevaban sucesivamente, porque más tarde vi que el féretro era llevado por seis Apóstoles. Llegados a la sepultura, pusieron el Santo Cuerpo en tierra y cuatro de ellos, lo llevaron a la caverna y lo depositaron en la excavación que debía de servirle de lecho sepulcral. Todos los asistentes entraron allí uno por uno, esparcieron aromas y flores en contorno, se arrodillaron orando y vertiendo lágrimas y luego se retiraron.

Por la noche muchos Apóstoles y santas mujeres, oraban y cantaban cánticos en el jardincito delante de la tumba. Entonces me fue mostrado un cuadro maravillosamente conmovedor: Vi que una muy ancha vía luminosa bajaba del cielo hacia el sepulcro y que allí se movía un resplandor formado de tres esferas llenas de ángeles y de almas bienaventuradas que rodeaban a Nuestro Señor y el Alma resplandeciente de María. La figura de Jesucristo con sus rayos que salían de sus cicatrices, ondeaban delante de la Virgen. En torno del Alma de María, vi en la esfera interior, pequeñas figuras de niños, en la segunda, había niños como de seis años y en la tercera exterior, adolescentes o jóvenes; no vi distintamente más que sus rostros; todo lo demás se me presentó como figuras luminosas resplandecientes.

Cuando ésta visión que se me hacía cada vez más y más distinta hubo llegado a la tumba, vi una vía luminosa que se extendía desde allí hasta la Jerusalén Celestial. Entonces el Alma de la Santísima Virgen que seguía a Jesús, descendió a la tumba a través de la roca y luego uniéndose a su Cuerpo que se había transfigurado, clara y brillante se elevó María acompañado de su Divino Hijo y el coro de los Espíritus Bienaventurados hacia la Celestial Jerusalén. Toda esa Luz se perdió allí, ya no vi sobre la Tierra más que la bóveda silenciosa del estrellado Cielo.

Como Santo Tomás no llegó a tiempo a despedirse de la Madre y tampoco pudo asistir al Santo Entierro; él tenía en su mente y corazón, llegar a tiempo. Pero al enterarse del desenlace por medio de los demás Apóstoles, él se puso triste y lloroso y se lamentaba no haber llegado a tiempo. El, interiormente tenía el deseo vehemente de verla por última vez y así se los hizo saber a los demás. Ya habían pasado varios días de lo del entierro; todos querían volver al Sepulcro y acceder a la petición de Tomás. Tomaron una resolución y al día siguiente muy de mañana, emprendieron el camino al Sepulcro de Nuestra Santa Madre. Estando enfrente del Sepulcro, quitaron la piedra-sello de la entrada y ¡Oh! Maravilla de Maravillas, de la bóveda salía un suave aroma de perfume de Rosas frescas; todos al sentir ese perfume, se sintieron conmovidos y perplejos; se miraron unos a otros preguntándose en silencio, con la mirada y con señas en las manos: “¿Entramos?” y aún mirándose entre ellos, todos asintieron con la cabeza y traspasando la bóveda, entraron al Santo Sepulcro hacia el sitio donde depositaron el ataúd que contenía el Cuerpo Santísimo de la Virgen María y más enorme fue la emoción y sorpresa entre ellos al ver que en el sitio solo habían Rosas frescas, fragantes y olorosas y significaban que el Señor había venido a buscar a su Santísima Madre para llevarla a su Gloria Celestial y Su Cuerpo no sufra la corrupción.

sábado, 15 de julio de 2017

SOLEMNIDAD de la VIRGEN DEL CARMEN
16 de Julio

"Nuestra Señora jamas se niega a quien recurre a Ella"


Solicitud de oraciones a la Virgen del Carmen (click aquí)

Vuestras intenciones seràn recordadas en la misa diaria en la Curia General de la Orden en Roma y en todos los santuarios, parroquias y monasterios carmelitanos del mundo.

ORACIÓN

Oh! Virgen del Carmen María Santísima, que has ofrecido tu especial asistencia en la hora de la muerte a los que devotamente vistieron tu Santo Escapulario, para que por medio de una verdadera penitencia logren salir de esta vida en gracia de Dios, y librarse de las penas del infierno. Te ruego, Madre, me asistas, ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera penitencia y contrición de mis pecados, perfecto amor de Dios, y deseos vivos de agradarle, para que mi alma no se pierda eternamente, sino que salga segura de esta vida, para gozar la felicidad eterna de la gloria; y al presente consiga lo que en esta oración, por vuestra intercesión, pido a Nuestro Señor.

http://www.mariamediadora.com/Oracion/Newsletter597.htm


Historia

Desde los antiguos ermitaños que se establecieron en el Monte Carmelo, Los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías (1 Reyes 18, 44) como un símbolo de la Virgen María Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamación del dogma, el misal Carmelita contenía una Misa para la Inmaculada Concepción.

http://www.corazones.org/maria/carmen_virgen/a_carmen.htm


Biografía de San Simón Stock

"...En la madrugada del 16 de Julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se apareció a San Simón Stock, superior general de la Orden, al que le entregó sus hábitos y el Escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. La Santísima Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo, promesa que ha sido respaldada por los Pontífices. La iconografía principal de la Virgen la muestra portando dicho escapulario..."

leer más en :
http://mivirgendelcarmen.wordpress.com/2010/10/09/san-simon-stock-el-mensajero-de-nuestra-senora-del-carmen/


La imposición del Escapulario del Carmen


 El escapulario del Carmen, debe ser impuesto por un sacerdote, en algún Santuario Carmelitano.
Es de suma importancia vestir el escapulario del Carmen en la hora de la muerte.
La Virgen María, le dijo a San Simón Stock llevando el escapulario del Carmen en sus manos, éste será el privilegio para ti y todos los carmelitas:
"Quien muriera con él no padecerá el fuego eterno, es decir, el que con él muriese, se salvará".



La Salve Marinera

Salve, Estrella de los mares, 
de los mares iris de eterna ventura 
Salve Fénix de hermosura
Madre del Divino Amor.

De tu pueblo a los pesares
tu clemencia dé consuelo
fervoroso, llegue al cielo,
hasta Tí, hasta Tí nuestro clamor.

Salve, Salve, estrella de los mares
Salve Estrella de los mares
Sí, fervoroso llegue al cielo
y hasta Tí y hasta Tí nuestro clamor.

Salve, Estrella de los mares
Estrella de los mares,
salve, salve, salve, salve.

***

Reeditado


ESCAPULARIO DEL CARMEN

(Escapulario carmelita)

¿Qué es el Escapulario del Carmen?

El escapulario del Carmen es el signo externo de devoción mariana, que consiste en la consagración a la Santísima Virgen María por la inscripción en la orden Carmelitana, en la esperanza de su protección maternal.

El distintivo externo de esta inscripción o consagración es el pequeño escapulario marrón, por todos conocido.

El escapulario del Carmen es un sacramental, es decir, según el Concilio Vaticano II, “un signo sagrado según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se significan efectos sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia” (S.C. 60).


La “Gran Promesa”

En un momento de gran aflicción para la Orden del Carmen, San Simón Stock suplicó a la Madre de Dios que le diese una señal de Su protección. Y el día 16 de julio de 1251 la Santísima Virgen se le apareció con el Niño Jesús y le presentó un Escapulario, prometiéndole que todos los que con él muriesen no padecerían el fuego eterno. “Es, pues, una señal de salvación, salvaguardia en los peligros, alianza de paz y de protección sempiterna”, dijo la Madre de Dios.

El sentido de esta promesa es que la persona que muere con el Escapulario recibirá de la Virgen María, a la hora de la muerte la gracia de la perseverancia en el estado de justicia si está en él, o, en caso contrario, la gracia de la conversión y de la perseverancia final.

Esta “gran promesa” es válida no sólo para los religiosos que mueren con el Escapulario largo, sino también para los fieles que lleven el Escapulario pequeño o la medalla–escapulario.

El Privilegio Sabatino

La predilección de María Santísima por el Carmen fue confirmada de modo aún más maternal en el siglo siguiente, cuando se apareció al futuro Papa Juan XXII, entonces cardenal, en Avignon, Francia. Allí le prometió una especial asistencia para los que llevasen el Escapulario del Carmen, diciendo que los libraría del Purgatorio el primer sábado después de su muerte.

Para gozar de los privilegios del escapulario es necesario:

1)    Haber recibido debidamente el Escapulario, es decir, impuesto por un sacerdote con poder para tal (actualmente cualquier sacerdote con uso legítimo de órdenes tiene ese poder).

2)    Que el Escapulario sea como prescribe la Iglesia, es decir, hecho con dos pedazos de lana (y no de otro material) unidos entre sí por cordones, de forma cuadrangular o rectangular y de color marrón.

3)    Que una parte caiga sobre el pecho y otra sobre la espalda.

4)    Guardar la castidad cada uno según su estado (perfecta para los solteros y matrimonial para los casados).

5)    Rezar las oraciones prescriptas por el sacerdote que lo impuso.
Protección maternal

Por su profundo simbolismo mariano, por los grandes privilegios y por el gran amor y privilegiada asistencia, que ha manifestado a través de los siglos la Santísima Virgen del Carmen a quienes vistan devotamente su escapulario, es por lo que tan prodigiosamente se ha extendido por doquier esta piadosa devoción de vestir el escapulario.

He aquí las razones del valor espiritual de la devoción del santo escapulario:

“Sobre todo por su rico simbolismo: ser hijo de María, ver en él todas las virtudes de María, ser símbolo de nuestra consagración filial a la Madre Amable. Por morir en gracia de Dios, quien lo vista piadosamente. Porque saldrá del Purgatorio cuanto antes quien muera devotamente con él. Por llegar su protección a todos los momentos de la vida, a la muerte y aún más allá. “En la vida protejo; en la muerte ayudo, después de la muerte salvo”, son sus credenciales por los innumerables prodigios que ha obrado. Por las relaciones con sus apariciones más recientes en Lourdes y Fátima. Por las muchas indulgencias que disfrutan quienes visten este escapulario”.

Al vestir el escapulario, y durante toda la vida, es muy importante que sepamos apreciar su profundo y rico significado, como pertenencia a una Orden, a la del Carmen, con obligación de vivir según su rica espiritualidad y su propio carisma. Quien viste el escapulario debe procurar tener siempre presente a la Santísima Virgen y tratar de copiar sus virtudes, su vida y obrar como Ella, María, obró, según sus palabras: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”.

"Además de la gran promesa de preservar del infierno, del singular privilegio Sabatino y del honroso título de Hermanos de la Virgen [los frailes del Carmen son llamados 'Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo'] y de la salvación en los peligros, así como de gran número de indulgencias, los que visten el Escapulario del carmen gozan de la participación en todas las obras buenas que se practican en toda la Orden del Carmen. Esto quiere decir que en la Orden del Carmen todo lo que cae bajo el común denominador de "buenas obras" -como virtudes, satisfacciones, Misas, oraciones, predicaciones, ayunos, disciplinas, inmolaciones, frutos de las Misiones, práctica de los votos, austeridad de la vida del claustro, efectos saludables del apostolado de la devoción a la Virgen del Carmen y a su santo Escapulario, etc.- forma un acervo común o un capital social que se reparte entre todos y cada uno de los miembros que, sea por profesión (religiosa) o en virtud del privilegio de la agregación, pertenecen a dicha Orden de la Virgen del Carmen".

El escapulario del Carmen es un MEMORIAL de todas las virtudes de María. Así lo recordaba a todos: religiosos, terciarios y cofrades, “que forman, por un especial vínculo de amor, una misma familia de la Santísima Madre”, el Papa Pío XII, el 11 de febrero de 1950:

“Reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad. Vean, en la forma sencilla de su hechura, un compendio de modestia y candor. Vean, sobre todo, en esta librea, que visten día y noche, significada, con simbolismo elocuente, la oración con la cual invocan el auxilio divino. Reconozcan, por fin, en ella su consagración al Sacratísimo Corazón de la Virgen Inmaculada, por Nos. recientemente recomendada”.

Indulgencias

He aquí las indulgencias plenarias y parciales para los que visten el escapulario:

A) Indulgencias plenarias: 1. El día que se viste el escapulario y el que es inscrito en la Tercera Orden o Cofradía.  2. En las fiestas: de la Virgen del Carmen (16 de julio), de San Simón Stock (16 de mayo), de San Elías profeta (20 de julio), de Santa Teresa de Jesús (15 de octubre), de Santa Teresa del Niño Jesús (1 de octubre), de San Juan de la Cruz (14 de diciembre), y de todos los Santos Carmelitas (1 de noviembre)

B) Indulgencia parcial: se gana indulgencia parcial por usar piadosamente el Santo Escapulario. Se puede ganar no sólo por besarlo, sino por cualquier otro acto de afecto y devoción. Y no sólo al escapulario, sino también a la medalla–escapulario.

Recomendación pontificia

Desde el siglo XVI –que es cuando se extiende por toda la cristiandad el uso del escapulario del Carmen– casi todos los papas lo han vestido y propagado. Baste recordar aquí que Pablo VI, tratando de las líneas señaladas por el Vaticano II, dijo: “Creemos que entre estas formas de piedad mariana deben contarse expresamente el rosario y el uso devoto del ESCAPULARIO DEL CARMEN”. Y añade, tomando las afirmaciones de Pío XII: “Esta última práctica, por su misma sencillez y adaptación a cualquier mentalidad, ha conseguido amplia difusión entre los fieles con inmenso fruto espiritual”. Juan Pablo II, que es terciario carmelita, ha recordado en diversas ocasiones que viste con devoción, desde niño, el escapulario del Carmen.

La fiesta de la Virgen del Carmen –16 de julio– está entre las fiestas “que hoy, por la difusión alcanzada, pueden considerarse verdaderamente eclesiales” (M.C. 8).

Objetivo principal

María será siempre camino para llegar a Jesús. Entre las devociones que los cristianos dedican a honrar a María –decía Pío XII el 11 de febrero de 1950– “debe colocarse, ante todo, la devoción del escapulario de los carmelitas”.

Por ello recomendamos vivamente que se lleve día y noche el escapulario –vestido de María–, pero su uso permanente no es indispensable para ganar las indulgencias.

El escapulario de tela –que se recomienda por simbolizar mejor el vestido y consagración a María– puede ser sustituido por la medalla–escapulario.

Quien viste el escapulario del Carmen debe distinguirse por una profunda, sincera y filial devoción a la Santísima Virgen, esforzándose siempre por conocer, amar, imitar e irradiar a María, ya que la Orden del Carmen –a la que pertenece por vestir su hábito– tiene como finalidad vivir su vida y extender su culto. El título oficial de los Carmelitas es éste: HERMANOS DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL MONTE CARMELO.

Mi lema

Todo esto debe animar a los cristianos a vestir con devoción el escapulario de la Virgen María que tantos prodigios ha obrado a través de los siglos y que me promete una ayuda especial y protección maternal de parte de María. Éste será el ideal o lema que se procurará vivir a toda costa:

“Que MI ESCAPULARIO me acompañe siempre. Que en él vea siempre a mi Madre Celestial. Que al besarlo lo haga con amor de hijo y como promesa de amarle más y servirle mejor. Que su recuerdo y su presencia en mi pecho me anime a serle más fiel a su Hijo y a Ella. Que en él vea grabadas todas las virtudes de mi celeste Madre y trate de vivirlas. Que su constante presencia sobre mi corazón me ayude a evitar el pecado y a practicar la virtud. Que su recuerdo nunca permita que me olvide de Ella y así puedo estar seguro que Ella no me abandonará”.

Actualidad de esta devoción

La misma Virgen María insistió en su necesidad para los tiempos actuales. La impresionante secuencia de grandes apariciones marianas que comenzó a partir del siglo XIX, en un llamado acuciante para pedir la conversión y penitencia del mundo cada vez más pecador, presenta un discreto y constante vínculo con esta devoción que remonta a la Edad Media.

En efecto, en Lourdes, la última aparición a Santa Bernardita tuvo lugar el 16 de julio de 1858, fiesta litúrgica de Nuestra Señora del Carmen y aniversario de la entrega del Escapulario a San Simón Stock. Y en Fátima, en la sexta aparición, durante la cual se produjo el milagro del sol para probar su autenticidad, la Virgen quiso aparecer a los tres videntes -Lucía, Jacinta y Francisco- bajo la advocación del Carmen, con el Niño Jesús en los brazos y el Escapulario.

A este propósito, la Hermana Lucía, en una entrevista concedida el 15 de Agosto de 1950 al R. P. Howard Rafferty, O.C.D., confirmó esa visión y que la Virgen quería que el Escapulario fuera tomado como parte del mensaje, añadiendo: "ahora el Santo Padre lo ha afirmado así al mundo entero, diciendo que el Escapulario es signo de consagración al Inmaculado Corazón. (...). El Rosario y el Escapulario son inseparables"

Al sernos impuesto el Escapulario nos consagramos a la Virgen y elegimos, así, "el camino fácil, corto, perfecto y seguro para llegar a la unión con Nuestro Señor, que es en lo que consiste la perfección del cristiano".

Así lo practicaron y enseñaron los santos, particularmente San Luis María Grignion de Montfort, y lo expresó Ella misma en Fátima. Y a través de la voz de sus pastores, la Iglesia lo reafirma, como lo hizo recientemente Juan Pablo II recordando a Pío XII: "la forma más auténtica de devoción a la Virgen Santísima, expresada mediante el humilde signo del Escapulario, es la consagración a su Corazón Inmaculado".





domingo, 25 de junio de 2017

martes, 20 de junio de 2017

EL PAPA NO HA ACCEDIDO A LA AUDIENCIA SOLICITADA HACE CASI DOS MESES NI CONTESTADO LAS DUBIA PRESENTADAS POR CUATRO CARDENALES


HAN TRANSCURRIDO 9 MESES Y EL PAPA NO HA QUERIDO RESPONDER LAS DUBIA


El 25 de abril de 2017, en nombre de Sus Eminencias los cardenales Walter Brandmüller, Raymond L. Burke, Joachim Meisner y el propio cardenal Carlo Caffarra, éste presentó una solicitud de audiencia al papa Francisco para los cuatro purpurados. Lo anterior se debe a que las dubia hechas por estos cardenales no han querido ser aclaradas por el Pontífice después de ocho meses de su presentación. Esta solicitud se acaba de hacer pública cuando está por cumplirse casi dos meses que fue formulada y entregada en las manos del Papa, sin que éste haya acusado recibo de la petición escrita de los cardenales ni accedido a la misma.

A continuación las parte medulares de la solicitud de audiencia:

"...El 19 de septiembre de 2016, entregamos a Vuestra Santidad y a la Congregación para la Doctrina de la Fe cinco dubia, pidiéndole que resolviese las incertidumbres y aclarase algunos puntos de la Exhortación Apostólica postsinodal Amoris Laetitia. No habiendo recibido ninguna respuesta de Vuestra Santidad, hemos tomado la decisión de pedirle respetuosa y humildemente una audiencia...

"Ha transcurrido un año desde la publicación de Amoris Laetitia. Durante este tiempo se han manifestado públicamente interpretaciones de algunos pasajes objetivamente ambiguos de la Exhortación postsinodal que no solo divergen del Magisterio permanente de la Iglesia, sino que son contrarias al mismo... han aparecido numerosas declaraciones de obispos, cardenales e incluso conferencias episcopales que aprueban lo que el Magisterio de la Iglesia nunca ha aprobado: no solo el acceso a la Sagrada Eucaristía por parte de aquellos que objetiva y públicamente viven en una situación de pecado grave y tienen la intención de permanecer en ella, sino también una concepción de la conciencia moral contraria a la Tradición de la Iglesia. De este modo, sucede -¡Qué doloroso es ver esto!- que lo que es pecado en Polonia se considera bueno en Alemania y que lo que está prohibido en la arquidiócesis de Filadelfia se permite en Malta. Y lo mismo en otros lugares...

"Frente a esta grave situación, en la que muchas comunidades cristianas se ven divididas, sentimos el peso de nuestra responsabilidad y nuestra conciencia nos obliga a solicitar humilde y respetuosamente una audiencia."

Como es sabido, la función encargada por Cristo a Pedro y sus sucesores es la de preservar íntegro el depósito de la fe y confirmar a los católicos en esa fe.


Texto íntegro AQUÍ.




Nuevos rumores sobre los Jesuitas. Este domingo regresa informando RVC para los amigos

4 horas ago . by Marco Tosatti


Written by Marco Tosatti

Stilum Curiae– 25 junio 2017-Marco Tosatti

Queridos amigos, ha vuelto a escribirme el misterioso informador de las interioridades más secretas del Vaticano, Romana Vulneratus Curia. El buen RVC ha mantenido su promesa. Como recordarán había escrito la semana pasada:

“Me ha sido confiado por medio de una “información privilegiada” que un grupo de teólogos jesuitas está estudiando los grandes cambios necesarios para el nuevo Catecismo. Por ahora solo me dejó saber los que se refieren a los Preceptos generales de la Iglesia, pero se ha comprometido a irme avanzando las propuestas que se presentarán a la Autoridad en un futuro próximo.

Ayer habíamos recibido otros rumores sobre el futuro de los creyentes católicos. Aquí están.

“Hasta hace poco, el Catecismo de la doctrina cristiana explicaba que los cuatro pecados que “claman venganza a Dios” eran:

1º Homicidio voluntario

2º Pecado impuro contra natura

3º Opresión a los pobres

4ºFraude en el salario a los trabajadores.

Ahora, las nuevas directrices de la iglesia rahneriana imperante verán en la doctrina una abstracción, además de un abuso. Esto se debe a que la Iglesia ya no debe sentirse con el derecho/deber de influir moralmente en como construir la sociedad, después de haber sido eliminada la ley natural y la ley moral. Además, ya que la Iglesia parece haber decidido prescindir de la doctrina (que la había alejado del mundo) y tratar solo con la práctica (que la reconcilia con el mundo), debe interrumpirse la actitud de juzgar y condenar, se debe solo comprender, perdonar, acoger. Sobretodo deben dejar de preocuparnos los pecados contra natura y de la pureza. Por ese motivo nuestro equipo de estudiosos evolucionistas está probablemente proponiendo al Santo Padre la siguiente propuesta de revisión de los pecados que “claman venganza a Dios”.

1º-Asesinato de insectos, aunque sean fastidiosos (incluyendo mosquitos con fumigadores) y  contaminación de las alcantarillas con descargas demasiado frecuentes.

2º-Se considerará pecado impuro contra natura tener el encuentro sexual con la propia esposa orientado a la procreación, especialmente si la pareja ya tiene dos hijos.

3º-Temer a los inmigrantes y no contribuir con los propios recursos personales a su acogida.

4º-Fraude a la CEI evadiendo el 8 por mil indispensable para sostener la acogida a los inmigrantes y para limpiar las aguas residuales.


En la próxima entrega contaré aquello que me han dicho serán los cambios esperados para los seis pecados contra el Espíritu Santo.”

Romana Vulneratus Curia

Traducción de Como Vara de Almendro


Visto en:



REINO DEL MILENIO: VERDAD INDUDABLE



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